Pasar por alto, pasar de largo, pasar
2026
Comencé estas fotografías estacionándome en una calle y caminando sin un destino fijo. A menudo abandonaba casi de inmediato las rutas más conocidas para adentrarme en callejones, calles secundarias, escaleras, garajes y espacios entre edificios. En salidas posteriores regresé deliberadamente a este tipo de lugares, aunque el recorrido seguía abierto: cambiando de dirección, volviendo sobre mis pasos y siguiendo aquello que parecía invitar a una mirada más atenta.
Lo que me atraía no era siempre el espacio en sí. A veces, la estrechez de un callejón, la geometría de una escalera o la compresión entre edificios se convertían en el tema. En otros momentos, mi atención se detenía en lo que esos lugares contenían: un carrito de compras abandonado, tuberías, cables enredados, patrones cambiantes de luz y sombra u otros detalles incidentales que fácilmente se pierden al pasar. Las fotografías se mueven entre estas dos formas de atención: hacia el espacio intermedio como tema por derecho propio y hacia los pequeños descubrimientos visuales que surgen dentro de él.
Son, con frecuencia, lugares y objetos por los que pasamos, que pasamos por alto o ante los que seguimos de largo. La fotografía interrumpe ese movimiento. Al detener un instante y separarlo del flujo de la experiencia cotidiana, la imagen ofrece la posibilidad de demorarse en aquello que de otro modo apenas recibiría una mirada. En esa pausa, los espacios periféricos y los detalles incidentales pueden desplazarse hacia el centro de nuestra atención. Estas imágenes buscan dar mayor peso a los lugares que menos consideramos, permitiendo que aquello que normalmente se pasa por alto se vuelva digno de consideración.