Termal
2025
Las cuencas geotérmicas de Yellowstone pueden sentirse menos como un paisaje que como la evidencia de otro mundo. El calor asciende desde el subsuelo, el agua rica en minerales transforma la superficie y la vida microbiana convierte los cambios de temperatura y química en campos de amarillo, naranja, verde, negro y azul. Lo que al principio parece casi abstracto es, en realidad, un registro de procesos vivos y fuerzas geológicas que actúan continuamente unas sobre otras.
Me atrajeron los lugares donde esas fuerzas se hacían visibles: los límites marcados entre colores, las costras minerales que se extienden sobre el agua, los reflejos del cielo interrumpidos por delicadas crestas y las pozas cuyas superficies apenas insinúan la profundidad que existe debajo. En algunos lugares, la actividad geotérmica sostiene formas de vida inesperadas; en otros, supera y borra lo que había crecido allí antes.
Estas fotografías observan de cerca un paisaje que parece a la vez primordial e inacabado. El agua fluye, los minerales se acumulan, los organismos se establecen a lo largo de estrechos umbrales y la superficie se transforma continuamente. La aparente quietud de la fotografía retiene apenas un estado fugaz de un lugar que siempre está convirtiéndose en algo distinto.